El Universal

PAN necesita 'cirugía mayor' tras perder Presidencia: Romero

Con opiniones confrontadas, grupos internos divididos, advertencias de imposición y amagos de inasistencias, el Partido Acción Nacional (PAN) llega hoy a su 17 Asamblea Nacional Extraordinaria —máximo órgano de autoridad del blanquiazul— en la que la agenda central es reformar los estatutos para recuperarse de la debacle presidencial de julio pasado.

El panismo llega “confrontado” a este cónclave, en el que no hay consenso para reformar los 130 artículos de sus documentos básicos, y enfrenta señalamientos a su dirigencia nacional por supuestamente querer quitarle autonomía a las bancadas legislativas en aras de cumplir con las reformas del Pacto por México.

Los senadores del PAN, Adriana Díaz y José Rosas Aispuro se manifestaron preocupados por la intención del líder nacional, Gustavo Madero, de quitar autonomía a las bancadas en el Congreso al pretender autofacultarse para designar a los coordinadores parlamentarios sin consultar a los legisladores, como se acostumbra actualmente.

Cirugía mayor

La secretaria general, Cecilia Romero, adelantó que Acción Nacional necesita “una cirugía mayor” después de perder la Presidencia de la República, para superar las fallas, vicios y errores en los que cayó el partido que los llevaron a una debacle electoral.

“La cirugía mayor consiste en una serie de esfuerzos que se están haciendo (...), como una reforma estatutaria que nos libere de una camisa de fuerza de normas y de candados que no nos dan la libertad para ser ágiles y con más contacto con la ciudadanía”, argumentó.

Romero Castillo se comprometió a que la asamblea sea el espacio donde discutan y planteen las alternativas a cada propuesta, de manera democrática y convenzan a los delegados de cuál es la mejor norma para el partido, “no para mí o para mis cuates”, y aseguró que esta reforma no está dedicada para nadie sólo “al PAN para sacarlo de terapia intensiva”.

Juan José Rodríguez Prats acusó que a la dirigencia le falta trabajo político y sensibilidad para lograr consensos: “No veo nada en los nuevos estatutos, nada trascendente. Para mí los estatutos señalan métodos y los operan los hombres, no es porque modifiques los estatutos ya superaste la crisis, el problema del PAN no está en los estatutos, está en el alejamiento de su doctrina”.

Ernesto Ruffo, primer gobernador de Acción Nacional en 1989, lamentó que no se mantenga la propuesta de regionalizar la elección del Consejo Nacional, debido a que distintos grupos tienen “cooptado” al PAN y es más cómodo dirigir al partido desde el centro.

“En grandes términos la reforma es insulsa, tiene cuestiones de detalle, aspectos operativos, pero lo sustantivo se lo quitaron. Va a haber una Asamblea Nacional, pero quién sabe que tan motivada, porque no veo ese ánimo, entusiasmo y efervescencia que yo viví en otras épocas”, comentó.

Por su parte, Santiago Creel —integrante de la comisión que redactó los nuevos estatutos— adelantó que en el cónclave habrá mucha discusión, pero “al final del día vamos a salir unidos, fortalecidos de un ejercicio de esta naturaleza. El PAN lo que necesita es unidad, habiendo unidad lo demás no es que sea lo de menos, pero sí tiene una importancia relativa”, destacó.

Quórum

La asistencia total de la asamblea se espera que sea de aproximadamente 6 mil panistas. En total se prevé la participación de 33 delegaciones; es decir, 32 estados más los integrantes del CEN. Para que se declare quórum se requieren que, por lo menos, 22 delegaciones acudan con 50% más uno de los delegados registrados.

El trámite para modificar los estatutos es igual al parlamentario, se presenta el documento y primero se aprobará en lo general y posteriormente se harán las reservas necesarias para discutir artículo por artículo.

El nuevo documento consta de 130 artículos, tendrá que recibir el aval de las dos terceras partes de la asamblea para que las modificaciones sean consideradas como válidas; es decir, no hay mayoría simple.

Algunos cambios

Dentro del proyecto de nuevos estatutos, uno de los temas más polémicos es el de la desaparición de la Comisión Nacional de Elecciones –IFE interno panista— para convertirla en dos instancias: la Comisión Organizadora Electoral y la Comisión Jurisdiccional Electoral.

De aprobarse esa modificación, la Comisión Nacional de Elecciones ya no podrá elegir el método de selección de un candidato a puesto de elección popular.

Esa facultad recaería en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) desde el cual se podría, incluso, ordenar la cancelación de procesos internos estatales para designar a los candidatos.

En el caso de la creación de la Comisión Jurisdiccional Electoral se prevé que funcione como un tribunal electoral para resolver los conflictos internos.