El Universal

INE llama a estar atentos y evitar avance de actitudes de intolerancia

Al advertir que el autoritarismo y el ejercicio autocrático del poder no han sido del todo erradicados en América Latina, el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello, señaló la necesidad de estar atentos para que no progresen las actitudes de intolerancia vistas en algunos países.

Al participar en la primera mesa de trabajo de la conferencia Integridad Electoral en América Latina, realizada en la sede de la cancillería mexicana, el presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) advirtió que 12 países de la región tendrán elecciones entre octubre de 2017 y diciembre de 2018.

Esto significa un enorme reto, en términos electorales, ya que en esos países se concentra más de 80 por ciento de la población y se mantienen actitudes que se creían erradicadas en distintos sectores, “como sombras en el horizonte en nuestras incipientes democracias”.

Afirmó que estas actitudes, como se ha visto en fechas recientes, no sólo no se extinguieron con la transición a la democracias, "sino que aún están presentes y se expresan en la simulación de cambios institucionales que favorecen la manipulación de la voluntad emitida en las urnas”.

El escenario, insistió, no sólo es complejo por sí mismo, sino que conlleva otros retos para las autoridades electorales, pues se trata de organizar elecciones en momentos en que la satisfacción con la democracia se encuentra en niveles similares a los de 1995.

Sostuvo que los partidos políticos enfrentan una severa crisis de representatividad, mientras la confianza general respecto a las instituciones representa un desafío para la estabilidad de los temas democráticos y vulnera la capacidad de las instituciones para enfrentar problemas.

El consejero presidente aclaró que no se trata de un problema de coyuntura, sino de una tendencia que se ha agudizado por la debilidad del Estado de derecho y por la incapacidad de manejar las demandas que genera la transformación de los países por parte de gobiernos electos democráticamente.

Sin embargo, eso no significa que los últimos 25 años sea tiempo perdido en materia democrática. “Indudablemente nuestros sistemas democráticos han avanzado y los procedimiento electorales de la región son evidentemente mejores que en el pasado”.

Además el pluralismo político se ha arraigado y la transparencia y rendición de cuentas, la cooperación técnica y las misiones de asistencia y observación electoral han contribuido a que las elecciones sean auténticas, pero también confiables.