El Universal

Las enfermedades de Elba Esther Gordillo

El estado de salud de la presidenta vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación es precaria.

El médico de cabecera de Elba Esther Gordillo, de 68 años, informó al juez 6 de Distrito de Procesos Penales Federales que ante los padecimientos que la lideresa sindical presenta es necesario que sea internada en un hospital con cuidados intermedios y vigilancia a sus signos vitales.

Jesús Francisco Walliser Duarte, cirujano con cédula profesional 957613 y cédula de especialidad en Nefrología 48966898, médico de la líder, advirtió sobre los padecimientos de su paciente.

El doctor citó diez padecimientos de la mujer detenida la tarde de ayer.

Gordillo presenta insuficiencia renal moderada en riñón único derecho con filtración y voluminoso, hipertensión arterial sistemática secundaria a la insuficiencia renal moderada, hepatitis viral tipo C que padece desde hace diez años y dos aneurismas saculares en ambas arterias cerebrales medias.

El procurador Jesús Murillo Karam ha dicho que no cree que Elba Esther Gordillo, líder vitalicia del SNTE, salga de la cárcel tras el pago de una fianza o por la reclasificación de los delitos.

Gordillo, arrestada en el aeropuerto de Toluca, confesó durante su revisión médica en el penal de Santa Martha Acatitla que sufre hepatitis C desde hace diez años, así como insuficiencia renal.

La líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación Elba Esther Gordillo sufrió dos desvanecimientos en el área clínica.

En la revisión médica, que duró una hora con 42 minutos, el médico le diagnosticó presión alta.

Gordillo dijo además que la operarían pronto por insuficiencia renal.

Ya en 2005 había dicho que padecía hepatitis C, una enfermedad viral que lleva a hinchazón (inflamación) del hígado, y que entre sus complicaciones se cuentan la cirrosis hepática y el cáncer de hígado.

La dirigente se vio obligada entonces a buscar tratamientos fuera del país, que la debilitaron al grado de retirarla temporalmente de la vida pública.

Se habló entonces del posible fin de su liderazgo en el SNTE.

Hace una década, cuando era secretaria general del Partido Revolucionario Institucional (PRI), declaró que su rutina de ejercicio para soportar la tensión consistía en caminata y ejercicios de estiramiento, actividad física que realizaba diariamente a las 6:30 de la mañana.

En ese entonces Gordillo tuvo una recaída.

El periodista Fidel Samaniego relataba en EL EUNIVERSAL (09 de julio de 2006 ):

"Viajó a San Diego, California. Los doctores le dijeron que la única solución estaba en someterse a un fuerte tratamiento; si lo superaba, viviría.

"Lo pensó, aceptó. Y desde allá esperó, se recuperó, sin dejar de estar al tanto de lo que ocurría en México, se dio el tiempo para sonreír, para llorar de alegría cuando su nieto, un bebé acercó los labios a su cara y ella aseguró que la había besado. Lo bañaba. Se lo llevaba a comprar ropa. Lo arrullaba".

Elba Esther Gordillo. Tan devota ella de San Judas Tadeo. Por eso, una de sus adoraciones, su nieto se llama Tadeo. Ella como, la que tras vencer a la enfermedad física que la atacó, se volvió más sensible, dijo que había aprendido a vivir y a perdonar.

Hace 10 años Gordillo narró en una entrevista su historia de “La Cenicienta”.

“Me enamoré de mi maestro, el hombre que más he admirado en mi vida”.

El esposo de Gordillo enfermó de pielonefritis, una infección renal.

Ante la gravedad y la comprometida salud de su pareja, Elba Esther Gordillo decidió donarle un riñón.